Adriana ha encontrado que cuerpo, mente y emociones están completamente conectados y en la sonoterapia encontró el poder sanador del sonido y las vibraciones. Lleva más de 20 años compartiendo su práctica y cada sesión que imparte la inspira a seguir compartiendo desde el corazón para conectar con más almas que también están en busca de la sanación, felicidad y paz interior.