Desde 2015 es practicante de Vinyasa, formada en Yogi Nacimiento y apasionada del Rocket. A lo largo de su camino ha descubierto que cada práctica deja un aprendizaje en cuerpo y mente: soltar, confiar y permitir que el cuerpo se exprese, reconociendo que pensamientos y emociones se reflejan en cada postura.